Patronato cerró el primer semestre de la temporada 2019/20 de la SuperLiga con una derrota ante Vélez, por la mínima, con aspectos positivos y varios negativos. Llegó el descanso para el Rojinegro. 

Por: Gabriel Obelar (@GabyObelar1)

«Lo mejor que le puede pasar es que termine el primer tiempo», dice un claro refrán en X cancha del fútbol argentino en la que X equipo necesita de un entretiempo para volver a iniciar. En el Estadio Grella, mencionada frase se escuchó en pilas de oportunidades, aunque la que más se escuchó fue: «Al fin llegó el receso».

Patronato necesitaba eso, que termine el semestre, respirar, descargar y volver a empezar, está vez de cero, sin reloj que corra a Gustavo Álvarez, que con 5 (cinco) días de trabajo pudo plasmar parte de su filosofía de juego ante Vélez, en lo que fue derrota 0-1 del dueño de casa.

Un 4-3-3 que llegó de expectativas en al previa, con una presión alta que tuvo efecto en los primeros minutos del partido, pero con falencias defensivas, en relación a los movimientos y también por méritos propios del Fortín, que se deberán trabajar.

Lo hecho por el Santo no fue malo, aunque la falta de precisión en ofensiva, las leves desconcentraciones en campo propio y la movilidad de balón del elenco de Heinze, provocaron lo que podría ser previsible en pasajes del encuentro, el tanto de la visita, con un desborde de Almada, un busca pie que trato de despejar Gabriel Díaz, pero que terminó siendo en contra.

Los de Álvarez corrieron detrás de la pelota, les costó hacer pie, intentó a los ponchazos quebrar la última línea de Vélez, que con el resultado a favor y el nerviosismo de Patrón hizo su juego, manejó la pelota y se encontró con la irresponsabilidad de Miloc, que tuvo un fuerte cruce (innecesario) con Fernández y después con Janson, por lo que vio la roja y dejó a su elenco, con uno menos con todo un tiempo por delante.

El complemento fue puro carácter del Rojinegro, que se plantó en campo rival, que aprovechó el cambio de menos con el que jugó el Fortín, pero no lastimó. Una situación aislada de Tarragona que terminó por arriba del travesaño, otra de Ávalos que no llegó a ser peligrosa y después, centros sin destinos precisos.

Corrió, metió, presionó, robó y también sufrió. Cuando Almada acelero, la cara de Velez era otra, así llegó con claridad al arco de Ibáñez, pero sabía del control del cotejo. Germán Delfino pudo equivocarse en algunas oportunidades, en fallos chiquitos que favorecieron a la visita, que se llevó el premio máximo.

Patronato termina el 2019 hundido en la tabla de promedios, con Gimnasia que descontó, con otros rivales directos que se alejan, con una idea a medias que necesitará de mucho trabajo, con un mercado de pases que será una incógnita y un futuro incierto, con fe y confianza, pero que sin dudas, será cuesta arriba.

PUNTAJES
12-Matías Ibáñez-5: No tuvo mucho trabajo. Poco pudo hacer en el gol. Evitó una situación clara de gol de Domínguez.

4-Christián Chimino-5: Su sector estuvo controlado y aportó lo que pudo en ofensiva. Fue correcto.
34-Gabriel Díaz-5: Cuando se acomodó, le ganó algunos duelos a Fernández. En el complemento alternó buenas y malas.
22-Federico Mancinelli-6: Un aprobado por entrega y por la cantidad de veces que anticipó y quitó. Voz de mando dentro del once (11).
20-Brian Negro-6: Atrevido debut del lateral. Con lo suyo, aportó. No le pesó, aunque le jugó una mala pasada el cambio de ritmo.

31-Julián Chicco-4: Otro pobre partido del ex Boca. No gravito, le costó participar.
32-Dardo Miloc-4: Era de lo más correcto, hasta la doble amonestación, similar como en Santiago del Estero, que en minutos, dejó con 10 (diez) a Patronato.
23-Bruno Urribarri-5: Dentro de todo, tuvo sus momentos Urri, en una posición que no está acostumbrado. Intentó más de lo que generó.

8-Gabriel Compagnucci-4: De mayor a menor. Tuvo errores puntuales mientras se fue desinflando.
39-Gabriel Ávalos-5: De lo más interesante en ofensiva. Le costó tener una chance, pero luchó y peleó con los centrales rivales constantemente.
9-Cristián Tarragona-4: Le pesó la posición, cometió errores, no estuvo fino. La única que tuvo, fue de riesgo.

CAMBIOS
24-Damián Lemos-5: Rebeldía, sacrificio y entrega. Corrió y aportó lo que sabe Lemos en una mitad de cancha diferente.
11-Santiago Briñone-4: Poco pudo cambiar su ingreso. Peleó y batalló más de lo que jugó.
29-Nicolás Delgadillo-4: Jugó poco, pero tuvo aportes interesantes.

DT-Gustavo Álvarez-5: Intentó introducir su impronta en pocos días. Sorprendió con algunos nombres dentro del once. El papel no fue malo, pero deberá corregir y trabajar mucho pensando en el 2020.

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